Aromas y Perfumes

Reseñas de perfumes masculinos

Pure XS – Paco Rabanne

Pure XS Paco Rabanne
Puedes comprarla AQUI.

Creada en 2017 por Anne Flipo, Carolina Dumur y Bruno Jovanovic, de la familia aromática especiada.
Notas de salida: Jengibre, acordes verdes, tomillo, bergamota y pomelo.
Notas de corazón: vainilla, canela, cuero, licor y manzana.
Notas de fondo: cedro, mirra, azúcar, cachemira, pachuli y notas amaderadas.
Salida cítrica potente donde se incorpora una nota muy bien armonizada de tomillo que le da un toque muy interesante y un notable jengibre, lo que conforma una salida cítrica-picante-chispeante y a la que se incorpora a los cinco minutos un licor dulce muy rico y un cuero que va a ser el protagonista de las dos terceras partes de la fragancia, y un toque avainillado que va dejando un tono dulce en esta salida.
Al cabo de unos diez minutos, la vainilla va subiendo algo más de intensidad y va apareciendo un tono ahumado procedenta de la mirra que la va envolviendo y también empiezan a percibirse ciertos tonos de canela.
Alcanzada la media hora de vida, han asomado ya los tonos de manzana y empieza a emerger una nota distinta, con unos tonos que me recuerdan un poco a algo parecido al asfalto fresco: se trata de la cachemira (*).
Pasada esa media hora, según avanza el tiempo, nos vamos encontrando una especie de doble capa: una superior, dominante, de cuero y manzana fuerte y otra por debajo de canela, licor dulce y tonos avainillados que probablemente pudieran proceder de la cachemira, y todo envuelto en mirra.Todo esto va evolucionando en intensidades y al cabo de una hora y media, nos encontramos que el licor ha ido decayendo y domina un aroma dulzón donde hay una mezcla bastante empalagosa de vainilla, canela, mirra, cachemira y azúcar. Aquí la cachemira se ha hecho más notoria aportando, aparte de esos tonos avainillados – balsámicos, ese acento a asfalto fresco. La manzana ha caído bastante en intensidad.
Desde aqui en adelante, entre la segunda y la cuarta horas de vida, las únicas aportaciones nuevas son el pachulí, que va tomando fuerza y algunas notas amaderadas suaves, mientras que la mirra y el cuero van perdiendo intensidad y el resto de notas que venían de las fases anteriores, van desapareciendo progresivamente.
Pasada la cuarta hora, tenemos una fragancia que nos da unos tonos claros de vainilla azucarada, pachulí y algo de madera. Esa vainilla tiene un tono que se me hace muy pesado y empalagoso, aún tocada por la cachemira y que desaparece a partir de la quinta hora para tornarse en una vainilla menos dulce, más rica y adornada por el pachulí y algún tono flojito de maderas, que van apagándose poco a poco hasta el final, que en mi caso se produce pasadas las 12 horas. En mi caso, que tengo la piel muy grasa, la vida se alarga bastante, pero hay quien comenta una duración de 8 horas en su piel, un aspecto a tener en cuenta según el tipo de piel de cada uno.
Rendimiento: Según el tipo de piel, de 8 a 12 horas, proyección de 2 metros la primera hora, decreciendo hasta la segunda hora a 1 metro y a partir de la segunda hora va decayendo hasta llegar a ras de piel llegada la tercera hora.
Una fragancia para vestimenta casual y para las edades más jóvenes, yo la ubico entre los 18 y los 30 años y para uso en tarde y noche en meses de otoño e invierno.
Muy del gusto de las chicas jóvenes, un seguro para las salidas nocturnas a discotecas y clubes, pubs etc.
Sexy y generadora de cumplidos entre los más jóvenes.

(*) La cachemira es una nota que, en contra de lo que pudiera parecer, no se encuentra en la naturaleza, sino que es una molécula creada en laboratorio. La primera vez que se obtuvo esta molécula fué en los laboratorios IFF, en Estados Unidos de la mano de John Hall, creador también de la nota ISO E SUPER, otra molécula obtenida en laboratorio.
Esta molécula no tiene un olor definido ya que no es algo concreto que podamos encontrar, sino que el cerebro la percibe a través de nuestra nariz de forma diferente en cada persona, pudiendo aportar matices avainillados balsámicos, papel viejo, asfalto fresco, algún tono ceroso, acuerado, resinoso tipo pino, amaderado (de ahí que se llame también madera de cachemira o maderas blancas, pero no procede de ningún tipo de árbol, obviamente), también puede evocar tonos frutales, florales y jabonosos, ya que pertenece al grupo de los almizcles (también se le llama almizcle de cachemira). No tiene una tonalidad propia sino que nos evoca aromas que asociamos con algo conocido.