Aromas y Perfumes

Reseñas de perfumes masculinos

Prada L’homme L’eau

Prada L’homme L’eau

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Prada L’homme L’eau

PRADA L’HOMME L’EAU: ANALISIS DE AROMAS Y PERFUMES.

Prada L’homme l’eau es una familia de la familia amaderada Chipre al igual que la versión original de Prada L’homme que viene a completar en 2017 la trilogía de fragancias de esta familia junto con la versión intense (también lanzada en el mismo año y ambas un año después de la original). Creada al igual que las otras dos por Daniela (Roche) Andrier  y nos ofrece una pirámide olfativa compuesta por:

NOTAS DE SALIDA: Neroli y Jengibre.

NOTAS DE CORAZON: Iris y Ambar.

NOTAS DE FONDO: Notas atalcadas, Sándalo y Cedro.

Parte de salida con un iris fresco y lunminoso que se percibe  como una explosión empolvada de inicio y que a los pocos minutos (no más de dos) experimenta la llegada del neroli abriéndose paso entre ese potente iris. De fondo percibimos tonos cítricos, ligeramente verdosos, especiados, un poquito picantes y ligeramente florales, lo que deja entrever también la llegada del jengibre. Minutos después, mientras el neroli y el jengibre van cobrando fuerza, la fragancia se va tornando cremosa. Ese tono cremosos va mostrándose cada vez más intenso cada minuto que pasa y deja también un ligero tono dulce de fondo. Estos tonos nos están indicando la aparición de la nota de ámbar, que va dotando a la fragancia de un aire cremoso, aterciopelado y ligeramente dulce que va complementando a las otras notas que presenta la fragancia en estos momentos. Así nos presentamos en la primera hora de vida de la fragancia.

De la primera a la segunda hora se mantienen el iris y el ámbar mientras el neroli va decreciendo y se intensifica un poco el jengibre y las notas atalcadas vienen a reforzar el poder del iris.

Al llegar a la tercera hora el neroli ha desaparecido mientras mantiene los mismos tonos y empieza a asomar un poquito de sándalo, pero aún poco perceptible y repunta el jengibre.

A la cuarta hora el sándalo sube de nivel y se despliega un tono cítrico nítido y potente, enérgico y luminoso de jengibre. En este punto tenemos una fragancia cítrica, enérgica, amaderada y ligeramente atalcada.

Hacia la quinta hora se incorpora el cedro dejando un acento más amaderado, sigue mostrando tonos de jengibre poderosos y se vuelven a percibir con total nitidez el ámbar y los tonos atalcados. La fragancia ya va quedando a ras de piel.

A partir de la sexta hora nos vamos a encontrar un aroma muy limpio formado por tonos jabonosos, amaderados, ligeramente cítricos, ambarados y un poquito atalcados.

A la séptima hora la fragancia mantiene los mismos tonos pero ya más débiles siendo el más perceptible el ámbar con tonos atalcados. Las maderas ya son muy débiles y el tono del jengibre (cítrico, fresco) ha desaparecido. De aquí en adelante las notas se van desvaneciendo paulatinamente hasta quedar solo un tono de ámbar hasta el final.

Su longevidad en mi piel es superior a las diez horas, las rebasa sin problema.

Su proyección de salida alcanza aproximadamente un metro y medio para quedar al llegar a la segunda hora a unos quince a veinte centímetros y quedar a ras de piel en torno a la tercera.

Fragancia muy llamativa, adictiva, con un tono fresco, enérgico y luminoso y un aire elegante gracias al iris y al toque seductor del ámbar y las maderas. Deja siempre una sensación a limpio muy agradable.

Va bien a cualquier edad aunque yo la considerado más adecuada para edades a partir de unos veinticinco años, ideal para el día y climas templados y cálidos de primavera y verano.

Admite cualquier vestimenta aunque sienta mejor en atuendos formales y semiformales, no desentona tampoco con ropa casual. Muy generadora de cumplidos, bastante unisex desde mi punto de vista y se defiende bien en cualquier situación, ya sea en la oficina, en una reunión o una cita. Para mí, una de las mejores opciones para primavera y verano.