Aromas y Perfumes

Reseñas de perfumes masculinos

Opium, Yves Saint Laurent

Opium, YSL

OPIUM YVES SAINT LAURENT EDT, puedes comprarla AQUI.

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OPIUM YVES SAINT LAURENT EDT


Creada en 1995 por Jacques Cavalier y reformulada posteriormente es una fragancia oriental especiada

NOTAS:
SALIDA: Grosellas negras y anís estrellado
CORAZON: Galanga y pimienta
FONDO: Bálsamo de tolú, cedro del atlas y vainilla Bourbon.

Salida preciosa de grosellas negras y anís estrellado, una combinación sublime que a los dos minutos empieza a especiarse por efecto de la pimienta, una salida muy poderosa que al cabo de unos pocos minutos se aplaca un poco, principalmente la intensidad del anís pero que sigue proyectando mucho y la pimienta va subiendo rapidamente de intensidad redondeando el carácter de la fragancia en estos primeros compases. Entre los 5 y 10 minutos, se incorpora la nota de galanga. La galanga es un tallo similar al jengibre, dejando un tono refrescante y especiado con leves matices de canela que, por una parte redondea el tono de la pimienta y por otra, se asocia con el anís dotando de mayor frecura al conjunto. Con este tono avanza hacia los 15 -20 minutos donde hace acto de presencia el bálsamo de tolú, una nota vitalizante, resinosa muy agradable con ciertos matices dulces. Otra nota más que se va envolviendo en un conjunto armonioso y de una belleza olfativa tremenda.
La fragancia va caminando hacia la media hora con unos tonos que pasan por matices muy ligeros verdes, agrios, amargos y un puntito animal de las grosellas negras, el olor dulce balsámico del anís estrellado, el tono especiado de la pimienta, el tono refrescante, casi picante y especiado y acanelado de la galanga y el tono maravilloso del bálsamo de tolú, resinoso casi dulce y especiado a la vez, refrescante y revitalizante. Un conjunto simplemente fantástico.
De los 30 minutos en adelante, va entrando en escena el cedro del atlas, un olor maderoso seco pero que rodeado por el resto de las notas sigue ofreciendo un riquísimo conjunto.
Opium llega a la hora de vida con un nivel majestuoso, lejos de apagarse y decrecer en potencia da la sensación de que aumenta, sigue proyectando una barbaridad, las únicas notas que pierden potencia son las grosellas y el anís, ya sea por que se van apagando o porque las eclipsan las demás con su gran potencia, el caso es que se van dejando de percibir. Alcanzada la hora la fragancia sigue proyectando como metro y medio. alcanzado este punto, desde la hora en adelante, siguen dominando la fragancia el bálsamo de tolú, la galanga y la pimienta. El resto de notas acompañan un poco por debajo dejando su aporte con buen tono aún.
A la hora y media sigue proyectando pero por debajo del metro ya, va bajando la proyección poco a poco, y continúa el mismo tono aromático. De aquí en adelante parece que la fragancia va a quedar ya a ras de piel pero no es así, se queda como a medio metro porque la vida de las notas que están dando vida a la fragancia ya no dan más de sí, pero guarda un arma secreta: la vainilla, que acercándose a las 2 horas de vida va haciendo acto de presencia, poco a poco va tomando más y más potencia y se va a convertir en la reina absoluta de la fragancia, el resto de notas van a ir desapareciendo y se queda como única protagonista, ¡pero vaya protagonista! vuelve a revitalizar una fragancia que parecía ya en decadencia para volver a remontar el vuelo, vuelve a resurgir elevando su potencia y su proyección de forma increíble. A la par que aumenta la intensidad de la vainilla, la proyección va subiendo hasta alcanzar más o menos un metro de nuevo y va a estar brillando durante muchísimas horas más.
Rebasadas las dos horas van debilitándose ya las notas que venían sustentando la fragancia, es decir, la galanga, la pimienta y el bálsamo de tolú, quedando aún un bonito cedro que parece impregnado de unos tonos resinosos y todo se va dejando dominar por la vainilla rebasadas las dos horas y media.
Llegando a las 3 horas, las dos primeras, como notas de corazón que son, van a desaparecer en primer lugar y despúes poco a poco el bálsamo de tolú dejando como últimas notas a ese cedro y la vainilla para posteriormente quedar la vainilla sola. A partir de la tercera hora ya solo nos queda un bonito aroma de vainilla con un fondo amaderado suave.
De la cuarta hora en adelante es vainilla y más vainilla hasta el final, el leve tono de madera va poco a poco desapareciendo y la vainilla se queda como única protagonista proyectando fantásticamente alrededor de medio metro hasta bajar a las 12 horas paulatinamente a la mitad y a partir de aquí empieza a reducir su proyección y quedar ya a ras de piel para alrededor de las 14 horas y desaparecer ya definitivamente alrededor de las 16 h. Una auténtica joya de la longevidad y la proyección.
Para hombres de 35-40 años, un icono de la perfumería clásica ideal para climas frescos y frios, principalmente en invierno, admite vestimenta formal y semi formal. Se podría llevar quizá también con casual, pero alejarse de la ropa sport. Muy atractiva para las mujeres y válida tanto para el día como la noche, ideal para salidas nocturnas también. Generadora de bastantes cumplidos, tanto por su intensidad como por su olor. Una muy buena opción que todos deberíamos probar.

Dicen quienes la conocieron que la actual, distribuída por la casa L’Oreal, no es ni sombra de la original. Si tanto ha perdido y sigue siendo mejor que la mayoría de lo que encontramos actualmente entre las fragancias comerciales, como sería aquella!!!
Sea como fuere, sigue siendo una pedazo de fragancia. Quienes conocieran la antigua la pondrán por los suelos, pero para quienes no tuvimos la suerte de conocerla, ésta es una muy buena fragancia aún.